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sábado, 25 de marzo de 2017



¡Buen día seguidores!
Hace un año exactamente, decidí dedicarle a Frida una entrada especial todos los 25 del mes. Asimismo, cuando se acerca la fecha, pienso que será la última, que ya no encontraré material apropiado, y es ahí donde surgen ideas, datos interesantes, que despiertan mis ganas de seguir hablando sobre ella.



Y continuamos con las coincidencias de fechas. El terrible accidente que sufre Frida cuando el tranvía choca ferozmente el camión-bus donde iba ella junto con su novio Alejandro Gómez Arias sucedió el 17 de septiembre de 1925. 
Si nos inmiscuimos en la historia de México, sabemos que un 16 de septiembre de 1810 celebraban la independencia mexicana de España.



….el país se declaraba LIBRE, mientras Frida, 115 años después, se sometía a la tortura de sus corsés, el dolor y el sufrimiento, para siempre…


                                                     “Retablo” de 1943 – Frida Kahlo

Frida lo recordó así:

    A poco de subir al camión empezó el choque. Antes habíamos tomado otro camión, pero a mí se me perdió una sombrillita, y nos bajamos a buscarla; fue así que subimos a aquel camión que me destrozó. El accidente ocurrió en una esquina, frente al mercado de San  Lucas, exactamente enfrente. El tranvía marchaba con lentitud, pero nuestro camionero era un joven my nervioso. El tranvía, al dar la vuelta, arrastró al camión contra la pared.
   Yo era una muchachita inteligente, pero poco práctica, pese a la libertad que había conquistado. Quizá por eso no medí la situación ni intuí la clase de heridas que tenía. En lo primero que pensé fue en un balero de bonitos colores que compré ese día y que llevaba conmigo. Intenté buscarlo, creyendo que todo aquello no tendría mayores consecuencias.
 Mentiras que uno se da cuenta del choque, mentiras que se llora. En mí no hubo lágrimas. El choque nos botó hacia adelante y a mí el pasamanos me atravesó como la espada a un toro. Un hombre me vio con una tremenda hemorragia, me cargó y me puso en una mesa de billar hasta que me recogió la Cruz Roja.

Alejandro lo describió de la siguiente manera:
    
             El tren eléctrico, de dos vagones,  se acercó lentamente al camión y le pegó a la mitad, empujándolo despacio. El camión poseía una extraña elasticidad. Se  curvó más y más, pero por el momento no se deshizo. Era un camión con largas bancas a ambos lados. Recuerdo que por un instante mis rodillas tocaron las de la persona sentada frente de mí; yo estaba junto a Frida.
Cuando el camión alcanzó su punto de máxima flexibilidad, reventó en miles de pedazos y el tranvía siguió adelante. Atropelló a mucha gente.
Yo me quedé debajo del tren, Frida no. Sin embargo una de las barras de hierro del tren, el pasamanos, se rompió y atravesó a Frida de un lado a otro a la altura de la pelvis. En cuanto fui capaz de levantarme, salí de abajo del tren. No sufrí lesión alguna, sólo contusiones. Naturalmente lo primero que hice fue buscar a Frida.
Algo extraño pasó. Frida estaba completamente desnuda. El choque desató su ropa. Alguien del camión, probablemente un pintor, llevaba un paquete de oro en polvo que se rompió, cubriendo el cuerpo ensangrentado de Frida. En cuanto la vio la gente,  gritó: “¡La bailarina, la bailarina!”. Por el oro sobre su cuerpo rojo y sangriento, pensaba que era una bailarina.
La levanté, en ese entonces era un muchacho fuerte, y horrorizado me di cuenta que tenía un pedazo de fierro en el cuerpo. Un hombre dijo: “¡Hay que sacarlo!” Apoyó su rodilla en el cuerpo de Frida y anunció: “Vamos a sacarlo”. Cuando la jaló, Frida gritó tan fuerte, que no se escuchó la sirena de la ambulancia de la Cruz Roja, cuando ésta llegó. Antes de que apareciera, levanté a Frida y la acosté en el aparador de un billar. Me quité el saco y la tapé con él. Pensé que iba a morir. Dos o tres persona, si fallecieron en el escenario del accidente y otras, después.
Llegó la ambulancia y la llevó al hospital de la cruz Roja, que en esa época se encontraba sobre la calle de san Jerónimo, a unas cuadras de donde ocurrió el accidente. La condición de Frida era tan grave, que los médicos no creyeron poder salvarla. Pensaban que iba a morir sobre la mesa de operaciones.
Ahí operaron a Frida por primera vez. Durante el primer mes no se supo con seguridad si iba a vivir.

Creo que en este caso, sobran los comentarios, saquen sus propias conclusiones…

          -Material extraído del libro: FRIDA. Una biografía de Frida Kahlo – Hayden Herrera-